EXPERIENCIA DE VIDA
Hace aproximadamente año y medio, en pandemia contraje el virus COVID-19,
fue un covid con muchos síntomas, pero suave, gracias a Dios me recupere pronto.
Tiempo después de contraer el virus comencé a sentir síntomas desconcertantes,
cada día algo andaba mal; dolor de cabeza, pérdida de peso, hemoglobina
baja, hinchazón entre otros síntomas. Hasta que decidí ir a la clínica de
urgencias. Después de varios días hospitalizada fui diagnosticada con lupus
eritematoso sistémico (LES por sus siglas en inglés), conocido con más
frecuencia como lupus, después de ser diagnosticada con la enfermedad sentí
horrible y mi pronóstico era incierto fue algo desconcertante algo que
nunca esperé me sucediera, entre en pánico porque ya tenia conocimientos de la
enfermedad por una prima que la padece.
Estando hospitalizada viví episodios que llegue a creer que mi vida se acabaría
que en cualquier momento llegaría la muerte.
Una vez que estuve de vuelta en casa, el medicamento comenzó a hacer
estragos en mi cuerpo. Mi mi cuerpo se inflamó como un balón Mi presión se
elevaba Mi dosis incluía doce pastillas en la mañana y unas adicionales durante
el día. Para reducir los efectos secundarios de mi medicamento tuve que tomar
más medicamentos, de los cuales hoy día tomo unas 15 pastillas diarias. Mi
vida a partir de esta enfermedad cambio, cambiaron mis estilos de vida, cambio
mi forma de pensar.
Desde mi diagnóstico, he tenido un tremendo apoyo de mi familia. Decidí
que, aunque yo pudiera tener lupus, éste no me detendría. Mis padres y mi
familia han estado conmigo a cada paso del camino; ellos han sido mi más grande
fuente de apoyo.
Después de varios meses comencé a sentirme mejor seguí con mi vida, mi
trabajo, Entré a la universidad, conocí muchas personas y nunca pero nunca he
sentido que me miraran diferente. De hecho, pocas personas saben de mi
enfermedad, todos me ven como una persona normal.
A veces me da un poco de miedo el día en
que él vuelva a enfrentar una crisis, y
este de vuelta la paciente crónica, que
día a día lucha con una enfermedad silenciosa que pocos saben que está ahí y
que en algunos casos eso de verte tan normal es complicado.
Porque ¿cómo vas por la vida explicándole a todo
el mundo que hoy no te levantaste con ánimo? ¿o que te duele un tobillo, o la
muñeca? Y aún más decirte a ti misma: “Baja las revoluciones, está bien que te
creas una súper mujer, pero no te olvides que siempre pero siempre llevarás a
cuestas tu Lupus” y lo digo así porque cada caso es único.
A pesar de todo me siento afortunada por poder desarrollarme hasta ahora de forma completamente normal en cuanto a mis estudios, mi trabajo y mi vida personal, aunque no niego que temo al futuro, el no saber si podré desarrollarme profesionalmente o tener hijos y todos esas cosas que creo que a muchas se les han pasado por la cabeza. Cómo saberlo, solo queda disfrutar cada día como si fuera el último.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario